Necesito crear un logotipo
Esta es la premisa habitual que nos encontramos cuando nos viene un nuevo cliente y quiere cambiar su imagen visual, pero… ¿realmente es lo que necesita? Responder a esta pregunta supone pasar por una serie de fases para crear un logotipo y desarrollar su identidad visual.
Puede parecer una pérdida de tiempo, pero todo lo contrario. Si no tenemos definida la dirección que va a tomar la marca, la brújula que la guiará hacia el lugar donde quiere situarse, cualquier decisión que tome será errónea y al azar, incurriendo en una pérdida de tiempo y dinero.
Empezamos a crear un logotipo
Crear un logotipo para una marca comienza mucho antes de sentarnos delante del ordenador para elegir la tipografía adecuada o comenzar a diseñar los primeros trazos. Las habilidades técnicas con herramientas digitales quedan en un segundo plano cuando lo que buscamos es posicionar una marca.
Su estrategia es el pilar sobre la que pivotarán todas las decisiones, no solo para crear su logotipo y universo visual, áreas como el marketing y la publicidad también deberán tener en cuenta su estrategia si quieren mantener una coherencia en todos sus puntos de contacto.
Por eso antes debemos responder una serie de cuestiones para poder plantear propuestas que tengan sentido hacia donde quiere dirigirse la marca y posicionarse dentro de su nicho.
Para ello debemos comenzar una primera fase que engloba 2 etapas: La investigación y el análisis.
Investigación de la marca
La fase de investigación da respuesta a una serie de preguntas que nos ayudarán a conocer la marca:
- Conocer su esencia, el principal motivo por el que existe y ofrece su producto o servicio a la sociedad.
- Conocer cual es su situación actual y donde se quiere ver en el medio/largo plazo
- Conocer su buyer persona
- Conocer el mercado donde convive la marca y su competencia
Conocer la marca, su personalidad
Aquí es muy recomendable tener una primera toma de contacto de manera presencial para conocer de primera mano los entresijos de la marca. Aprovecharemos para tener una primera reunión y preguntar a las personas encargadas del negocio aspectos más «personales» sobre la marca apoyándonos en un briefing.
Es aconsejable investigar previamente por nuestra cuenta y conocer en que mercado se mueven, cuales podrían ser sus competidores directos, etc… Sería un poco como ese trabajo previo que hace el entrevistador antes de la entrevista, conocerlo y preparar las preguntas clave (briefing) que en una siguiente fase nos ayudará a dar con la solución más acertada para crear un logotipo acorde a su personalidad.
Algunas preguntas que podemos plantearles serían del tipo:
- ¿Por qué decides montar este tipo de negocio?
- ¿Qué valores destacarías de tu empresa o producto?
- Si tu empresa fuera una persona, ¿Cómo sería?¿Qué gustos tendría?
- ¿Y si fuera un coche? ¿Y un animal?

Conocer su situación actual y donde quiere posicionarse en un futuro
Aquí dejaríamos la parte más personal de la marca y abrimos el foco hacia fuera. Necesitamos conocer su situación actual, a que audiencia se dirige, que solución ofrece, cual es su competencia y donde se quiere posicionar en el corto, medio y largo plazo.
Debemos responder a preguntas como:
- Describe tus productos o servicios
- Define en una única frase el valor diferencial de tu empresa
- ¿Has tenido alguna mala experiencia con tu imagen actual?
- ¿Tienes material corporativo que nosotros podamos ver?
- ¿Por qué has decidido cambiar/renovar tu imagen de marca?
- ¿Tienes planes de expansión de tu empresa o desarrollo de nuevos productos en un corto plazo? ¿Cuáles?
Conocer su buyer persona
Si no sabes a quién se dirige la marca, es imposible crear un logotipo y diseñar una identidad visual que resuene con el público objetivo. Una marca para adolescentes se identifica con diferentes patrones visuales que una marca de lujo para ejecutivos.
Aunque pueda resultar evidente es recomendable tener muy claro el buyer persona a quien nos dirijimos, déjalo plasmado por escrito y accesible a cualquier departamento que necesite consultar esta información, ya que será crucial por ejemplo para enfocar campañas de marketing.
Algunas de las preguntas que debe incluir en el briefing sobre el buyer persona son:
- ¿Cuál es el público objetivo de esta empresa o producto?
- ¿Cuál es la horquilla de edad óptima de tu público objetivo?
- ¿Qué valores te gustaría que ellos destacaran de tu empresa?
- ¿Por qué tu público objetivo compraría tu producto o servicio?
- ¿Crees que tu público objetivo tiene gustos más clásicos o más modernos?
Conocer su competencia
Saber con que rivales va a competir la marca y conocer sus puntos fuertes nos ayudará a encontrar las características que debemos resaltar al crear un logotipo para destacar en el mercado, qué estilo gráfico utilizar para diferenciarnos y no caer en el olvido entre la multitud de opciones que tienen los usuarios a su alcance.
Incluso nos ayudará a no caer en problemas legales, en caso que se parezca demasiado a la de un competidor.
Algunas de las preguntas que debe incluir en el briefing sobre la competencia son:
- ¿Quiénes son sus principales competidores?
- ¿Cuáles son sus ventajas respecto a la competencia?
- ¿Cuáles son sus desventajas respecto a la competencia?
- ¿Existe algún competidor que admire? ¿Cuál es y por qué?
- Describe el sector en el que opera la empresa.
Análisis de la marca
Con toda la información recopilada comenzamos el proceso de análisis. Veremos los puntos débiles y fuertes de la marca. Cuál es su situación real y las posibles soluciones para conseguir alcanzar sus objetivos. Incluso plantear otros, porque podremos detectar nuevas oportunidades que el propio cliente haya pasado desapercibidas.
Esta fase puede durar unas horas, días o incluso semanas, en función de la envergadura del proyecto.
Aquí llegamos al final de la primera fase y pasamos a definir la estrategia de la marca que nos servirá de brújula para establecer ciertos parámetros para crear un logotipo. El proceso es largo, pero debe seguir una serie de pasos que no debemos saltarnos.
Definir la estrategia de la marca
Para poder definir la estrategia de una marca es necesario pasar antes por la fase de investigación y análisis. Sin tener la información que hemos recopilado en el paso anterior es imposible tomar decisiones coherentes, estaríamos especulando sin tener cierto control sobre el resultado que queremos alcanzar.
La estrategia de una marca puede ser tan profunda como se necesite. Si nos centramos solo en crear un logotipo y su imagen visual necesitamos conocer su identidad, su personalidad, para luego poder extrapolarla a las características visuales, definiendo la paleta de color adecuada, estilo tipográfico que mejor conecta o la tipología de logotipo.
En esta fase iremos respondiendo a todas las premisas que debemos cumplir para cada proyecto de imagen corporativa y asegurarnos que cumplen con los parámetros de calidad en el diseño de una marca.
Rutas visuales
En esta fase se plantean diferentes caminos o rutas visuales de la marca que encajen con la estrategia definida previamente. Le presentaremos al cliente cada propuesta para poder elegir la que finalmente desarrollaremos en una última fase del proceso para crear un logotipo y su imagen corporativa.
Durante el proceso plantearemos algunas propuestas que descartemos por nosotros mismos por diferentes motivos, es habitual por ejemplo plantear propuestas que presenten dificultades técnicas a la hora de aplicarlo en algún soporte gráfico.
Es recomendable usar Moodboards para tener una visión global de la ruta visual elegida y como esta funciona en cada punto de contacto de la marca.

Diseño
Cuando tengamos seleccionadas la o las rutas visuales que vamos a presentar al cliente, pasamos a la fase de diseño, donde elaboramos no solo el diseño del logotipo, sino diferentes aplicaciones y mockups para que el cliente pueda visualizar de la forma más fiel posible su uso en casos reales: tarjetas de visita, carpetas, posters, mupis, etc…
En esta fase para crear un logotipo y la identidad visual de una marca entraría el trabajo del diseñador más purista, haciendo uso de herramientas de diseño. Pero fíjate como sería aventurarse a lo desconocido y tirar cañones al aire si diseñamos sin toda la información recopilada y analizada previamente.
Quizás el cliente piense que solo necesita un logotipo, pero sin el trabajo de una buena estrategia, no sabremos si necesita un desarrollo más profundo de su identidad visual para conseguir buenos resultados en cada punto de contacto.

Presentación de propuestas
Aunque en esta fase podemos pensar que ya está casi todo el trabajo hecho, hay que prestarle toda la atención que merece. La presentación de nuestra propuesta supone el 60% de su éxito. Montar una presentación lleva tiempo. Prepárala con toda la información que consideres importante.
Nota: Es importante indicarle al cliente en el presupuesto los cambios que puede hacer en las propuestas que le presentemos, sino corremos el riesgo de entrar en un bucle infinito de cambios y más cambios sin sentido.
Para llegar a esta fase en creación de un logotipo y la imagen visual de una marca, antes hemos debido pasar por la fase de investigación-análisis y la fase donde definimos la estrategia y las posibles rutas visuales.
Ya tenemos la ruta visual elegida, que va acorde a la estrategia planteada para la marca, por lo que pasamos a una última fase donde desarrollaremos las diferentes aplicaciones, el manual de su identidad visual y la posterior entrega de todo el material.
Aplicaciones de logotipo e identidad visual
Pasamos a diseñar todos los soportes que la marca necesite para cada punto de contacto: tarjetas de visita, sobres, carpetas, rotulación de vehículos, post para redes sociales, etc…
Aquí necesitaremos la colaboración con el cliente, ya que para diseñar aplicaciones como tarjetas de visita o sobres necesitaremos información de la marca (datos de contacto, textos o imágenes). Cada diseño deben estar presupuestado previamente.






Manual de uso de la identidad visual
Este es otro paso que no suele tomarse en consideración por parte del cliente, pero con el paso del tiempo agradecerá y valorará en su justa medida.
El manual de uso de la identidad visual de una marca establece las normas que debemos cumplir cuando aplicamos el logotipo sobre un soporte gráfico. Responde a preguntas como:
- ¿Cuando utilizar el logotipo en negativo y positivo?
- ¿Cuando utilizar la versión vertical y horizontal?
- ¿CMYK y RGB?
- ¿Qué tipografía utilizo en los comunicados de la empresa?
Estas son solo algunas preguntas que cualquier persona se puede hacer cuando necesita usar el logotipo en algún tipo de soporte. Si no disponemos de un manual de imagen corporativa la respuesta siempre va a ser a criterio personal, cada uno diferente, y en poco tiempo tendremos un uso incoherente del logotipo y cualquier elemento gráfico que componga el universo visual de la marca.
Para que lo entiendas mejor, piensa en la identidad visual de los trenes de Cercanías de Renfe. Sin una guía de identidad visual, cada empresa de rotulación aplicaría a su criterio el logotipo y tendríamos 300 trenes diferentes, 200 señalíticas distintas, etc… un caos.
Entrega final
Prepara un árbol de carpetas con todos los archivos que vas a entregar a tu cliente. Piensa que él no tiene porque conocer ciertas nomenclaturas o ciertos términos más técnicos de diseño gráfico, así que se bueno y pónselo fácil, que al fin y al cabo ese es nuestro trabajo, solucionar problemas.
Nombra bien todos los archivos para que el cliente sepa que contiene, cuando y donde utilizarlos.
Categoría/s: Diseño gráfico
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